La fuerte inflación de precios que se ha producido en los últimos diez años en el mercado inmobiliario ha provocado una discrepancia extraordinaria entre la evolución de los salarios y la evolución del coste de la vivienda. Así, entre 1997 y el 2006, los salarios medios de Catalunya han crecido un 30%, mientras que los precios medios de las viviendas han subido un 297% en Barcelona, llegando a los 5.791 euros el metro cuadrado; un 372% en Girona, hasta los 3.848 euros el metro cuadrado; un 325% en Tarragona, llegando a los 3.137 euros; y un 250% en Lleida, hasta los 2.463 euros el metro cuadrado. “La política de vivienda en Catalunya a principios del 2007 debe seguir haciendo frente a una situación de grave dificultad de muchos núcleos familiares para acceder, rehabilitar o pagar la vivienda en la que tienen que vivir habitualmente”, explica el conseller de Medi Ambient i Habitatge, Francesc Baltasar.
