Además de los polígonos industriales, el Ayuntamiento de Viladecans actúa sobre otros ámbitos fundamentales para la correcta planificación del territorio. La zona forestal es parte del corredor verde que atraviesa la conurbación de Barcelona, la cual forma una cornisa natural sobre la ciudad y constituye un nexo de unión con el parque natural del Garraf. Las actuaciones previstas para esta zona pretenden constituir un sistema de parques forestales que unan armónicamente la montaña y el núcleo urbano. El Ayuntamiento ha diseñado políticas de mejora y desarrollo del núcleo urbano que posibiliten la renovación del casco antiguo, reactiven el comercio e impulsen nuevas áreas residenciales. El proyecto de zonas de actividades económicas (ZAE) prevé mejorar las partes de la ciudad que sufren déficits históricos. La zona agrícola comprende más de 800 hectáreas de superficie. El objetivo es mantener sus valores ambientales, culturales y económicos, y lograr el futuro Parque Agrícola del Delta del Llobregat. En cuanto a la fachada marítima, Viladecans pretende abrirse al mar y proteger su espacio natural construyendo nuevos equipamientos.
